Nuestra historia
Cada planta tiene un
Nombre
Y una historia. Y un lugar donde crecer.
El origen
Raíces nació en una Terraza
Todo empezó en un pequeño (gran) rincón, escondido a los ojos de muchos. Unas pocas macetas, un gran espacio, mucha gente, ganas de rodearnos de verde, mucho cariño de por medio y la intuición de que cuidar algo vivo cambia cómo habitas un espacio.
Las plantas fueron creciendo, cada una a su ritmo, cada una con su espacio. Y con ellas, sus raíces, y las nuestras, unas al lado de otras. Con el tiempo, afrontamos nuestro mayor temor. No era el lugar para esas plantas. Esas raíces, esas plantas, no estaban hechas para ese espacio, por lo que la mejor opción era cambiar y darles el espacio que merecían, su lugar, su historia. Pasó el tiempo y supimos darle el valor que merecía esa simple decisión. Gracias a ello, vimos lo que otros no vieron, las plantas crecieron.
Aprendimos que una raíz, como una planta, como una persona, crece y de desarrolla en el espacio y en las condiciones adecuadas. Las plantas no son productos desechables sin nombre, sin historia, sin guía, sin seguimiento y sin sentimiento. Lo contrario. Por ello, nuestras plantas son, seleccionadas, cuidadas, enviadas y, hasta después de su entrega, seguimos pensando y preocupandonos por ellas.
RAÍCES nació para hacer lo contrario. Seleccionamos cada planta a mano, desde el cariño, queriendo construir historias, lazos y emociones. La conocemos antes de enviarla. Y no dejamos de cuidarla después de la venta.
Cómo trabajamos
Del vivero a tu puerta
Trabajamos con viveros europeos que comparten nuestra obsesión por el detalle, el cuidado y el cariño por lo que hacemos. Cada planta pasa una selección antes de entrar en nuestro catálogo: estado de las raíces, hojas sanas, porte equilibrado.
El envío no es un trámite. Es parte de la experiencia. Packaging protector, guía de aclimatación personalizada y seguimiento durante las primeras semanas.
Si algo no va bien, lo resolvemos. Sin condiciones. Porque una planta no es un pedido, no es un material, es un ser vivo. Y forma parte del primer metro cuadrado de tu oasis.
Lo que nos mueve
Cinco raíces que nos sostienen
Impacto tangible
Por cada planta vendida, plantamos un árbol. Es nuestra forma de poner un granito de arena y contribuir a la reforestación del planeta. No prometemos: demostramos.
Transparencia radical
Nuestras plantas son como las que ves en el catálogo, del mismo tamaño, de los mismos colores e igual de sanas. Cualquier problema que tenga tu planta, te acompañamos. Sin letra pequeña.
Comunidad antes que clientes
Construimos relaciones a largo plazo, no transacciones. Quien compra una planta construye un ecosistema vivo.
Cuidado obsesivo
Del sustrato al packaging, cada detalle está pensado. Si no lo cuidamos nosotros, no lo vendemos.
Accesibilidad sostenible
Sostenibilidad que cabe en cualquier presupuesto. Desde 4,95€/mes puedes ser parte del cambio.
Nuestro propósito
No necesitas un jardín para cuidar el planeta.
Ni un máster en botánica para mantener viva una planta.
Ni ser millonario para consumir de forma consciente.